Programas

Para el período 2008-2010, ILSA ha definido los siguientes campos de acción institucional, de los cuales cada uno posee diferentes líneas de trabajo que se desarrollarán a través de los programas de investigación, formación e interacción con actores sociales. 

La trayectoria institucional de varias décadas de trabajo de ILSA está relacionada con la promoción de una visión crítica del derecho que se ha expresado de diversas formas, desde la defensa del uso alternativo del derecho por parte de los servicios legales populares, pasando por el reconocimiento del pluralismo jurídico, hasta la crítica del formalismo legal, y la incorporación de los debates contemporáneos sobre la realización de los derechos, las transformaciones constitucionales y la perspectiva de género. En tal sentido, su sello distintivo ha sido el de proponer un discurso y una práctica crítica del derecho que ha pretendido dar cuenta de los cambiantes contextos políticos, sociales y económicos en América Latina y en Colombia.

El entendimiento que ILSA ha desarrollado sobre el derecho se ha sustentado en un riguroso seguimiento de las principales transformaciones capitalistas y, en especial, de la producción de la normatividad que las nuevas formas del mando y la dominación han ido desplegando e institucionalizando. Al mismo tiempo, ILSA ha entendido el derecho como una expresión de la compleja dinámica de las luchas sociales y populares. También en ellas se ponen en escena formas de producción que bien pudieran caracterizarse como “desde abajo” y “por los de abajo”, desde la resistencia hasta la posibilidad de alternativas. En ese sentido, los esfuerzos para una comprensión compleja de la teoría y la práctica de los derechos humanos desde un enfoque de integralidad han ocupado igualmente un lugar central.

En consonancia con esa perspectiva, el análisis y la consideración de los impactos de las transformaciones recientes de América Latina representan un reto para la proyección intelectual y política de ILSA, así como para su concepción del derecho y su trabajo con movimientos y actores sociales durante los próximos años.

Después de un largo periodo de hegemonía neoliberal que alcanza ya varias décadas, los signos de erosión y debilitamiento de ese proyecto político económico en la región son indiscutibles. Es así como durante la última década se ha producido el ascenso de los llamados gobiernos alternativos de izquierda o de centroizquierda. Lo que a primera vista pareciera ser el resultado natural de una fase capitalista que se agota, demanda, no obstante, esfuerzos importantes de teorización y de examen de la tendencia de la lucha social y popular, con miras a dilucidar tanto el sentido de las transformaciones, como las nuevas configuraciones del derecho de este momento histórico.

El proceso político latinoamericano ha mostrado, por otra parte, que, al tiempo que se proyectan opciones alternativas en un número importante de países a través de diversos movimientos sociales y políticos y de importantes liderazgos individuales o sociales con multifacéticas trayectorias de origen y experiencias y con programas políticos y entendimientos diferenciados de sociedad, las estrategias capitalistas parecen mantener su orientación fundamental y se desenvuelven merced a una inobjetable capacidad adaptativa mostrada por el proyecto neoliberal, que cuestiona, incluso, los alcances de algunos de los “gobiernos progresistas”.

La geografía política de la América Latina de hoy es expresiva de un amplio espectro de posibilidades que abarcan desde los intentos por profundizar las estrategias políticas neoliberales –siguiendo remozadas formas de la fórmula “democracia liberal más libre mercado”– hasta las pretensiones de avanzar hacia la construcción de proyectos que se autodefinen como alternativos y han incorporado el discurso del socialismo, pasando por enfoques moderados que combinan las prescripciones de política macroeconómica neoliberal con nuevos discursos y políticas sociales. En todos los casos afloran de manera dramática los niveles de conflictividad social y de clase; su intensidad es indiscutible. No cabe duda de que se encuentran enfrentados distintas visiones y proyectos de sociedad y que la tendencia que habrá de predominar en el largo plazo no está plenamente definida.

Por otra parte, se ha dado una impresionante producción de derecho. Al tiempo que se aprecian las pretensiones de darle cierre a la constitucionalización del neoliberalismo con los tratados de libre comercio y la normatividad de aseguramiento de los derechos de propiedad del capital transnacional, tiene lugar un nuevo ciclo de procesos constituyentes o de reforma constitucional, que buscan darle nuevas formas jurídicas a las transformaciones en curso. Así mismo son apreciables, a través de diversas y creativas formas y con diversos niveles de impacto, los usos del derecho por parte de los sectores populares. Ello es especialmente notorio en la permanente lucha por la defensa de los derechos humanos, que se ha ido cualificando teórica y políticamente.

El caso colombiano no es una excepción, pero, si bien es cierto que se inscribe dentro de los proyectos políticos que estratégicamente se juegan en la región, comporta algunas particularidades, a saber: la consideración de que se trata de un país clave para la proyección de los intereses norteamericanos en la región y la persistencia del conflicto social y armado a lo largo de varias décadas. Con ese trasfondo, se encuentran en plena marcha transformaciones capitalistas que acentúan el proceso de neoliberalización, las cuales se sustentan en la entronización de rasgos autoritarios e, incluso, criminales del régimen político, y recurren al reiterado uso de la violencia para darle curso a las nuevas tendencias de la acumulación capitalista. Por ello no es casual que sea precisamente Colombia el lugar donde la problemática de los derechos humanos –que, además, se articula con los impactos propios de la guerra: el despojo y el desplazamiento forzado– adquiera una particular relevancia.

Es en este contexto que ILSA adelantará su trabajo durante los próximos años, conforme a un enfoque integral que se conjuga en los programas de investigación, de formación e interacción con actores sociales. Su contribución apunta precisamente a dilucidar, desde una perspectiva crítica, las principales tendencias de la producción de un (nuevo) derecho, así como a considerar las nuevas formas del uso alternativo del derecho, propósitos en los que ILSA goza de un merecido reconocimiento. El reto de renovar y potenciar esas contribuciones ha orientado en buena parte las proyecciones institucionales para los próximos años. Con ellas se procurará posicionar a ILSA en el más alto nivel dentro de los actuales debates teórico-políticos sobre el derecho en las sociedades latinoamericanas; apuntalar sus relaciones con las redes de investigación, las instituciones académicas y las organizaciones sociales y populares afines en la región, y coadyuvar en la consolidación de las valiosas producciones intelectuales que ha acumulado en una trayectoria de treinta años de labores sociojurídicas en el campo de la investigación y de la acción política.

Campos de acción institucional Líneas de trabajo

Derecho, transformaciones sociales y globalización
Transformaciones globales y derecho hegemónico

Trabajo y nueva constitución de lo social

Derecho y luchas sociales

Derechos humanos integrales y políticas públicas
Tendencias teóricas sobre los derechos humanos
Análisis y seguimiento de políticas públicas/sociales a partir de enfoques de género, identitarios e interculturales
Derechos humanos de las mujeres y justicia de género

Territorios, migraciones y desplazamiento forzado

“Modelo de desarrollo”, nueva espacialidad y migraciones
Tierra, territorios y reparaciones integrales
Cuestión agraria, economía campesina y seguridad alimentaria