Atención jurídica gratuita para las víctimas del desplazamiento forzado

Son las diez de la mañana. El segundo piso del consultorio jurídico para desplazamiento forzado de la facultad derecho y ciencias políticas de la Universidad de Cartagena está concurrido. Tania, una estudiante de derecho de noveno semestre, decidió hacer su práctica en el consultorio. Está atendiendo a una señora desplazada. Angélica Navarro Monterroza, la coordinadora del consultorio, está revisando unas carpetas con Ricardo, estudiante de derecho en tercer semestre. Ricardo llamará a las personas que se registraron pero que no vinieron a su primera cita. El estudiante lleva alrededor de tres meses en el consultorio y está atendiendo aproximadamente 15 casos. Pedro Vargas, el director del consultorio jurídico de Cartagena, también está presente ésta mañana. En el primer piso Cielo Moreno, la secretaria, recibe a la gente que visita el consultorio.

Un señor de unos 60 años con sombrero campesino sube las escaleras. «Soy un desplazado», dice. El señor será atendido por Ricardo. El campesino acudió al consultorio en el año 2007 por primera vez. Ricardo busca el dossier en el archivo que se encuentra al lado de la mesa de reunión y que contiene documentos de los años 2007 a 2009, y después apunta los datos del desplazado en el formato del consultorio. Angélica se dirige donde Tania y la señora desplazada y revisa datos en la computadora. La desplazada vino para que la asesoren en la sucesión de vivienda.

40 casos atendidos por la estudiante Tania

Angélica Navarro ya trabaja hace cuatro años como coordinadora en el consultorio. Fue ella quien se encargó de establecer la oficina: desde los servicios públicos hasta las divisiones. Cuando la coordinadora termina con la señora se dirige hacia el señor respaldando a Ricardo. «Este es mi caso más interesante», dice Tania cuando la señora desplazada salió de la oficina. La estudiante ya lleva un año en el consultorio y atiende aproximadamente 40 casos. Trabaja todos los lunes y martes: Cuando los desplazados se registran en el consultorio, se les entrega el horario de presencia del estudiante respectivo. Cada persona siempre es atendida por el mismo estudiante. Por el momento están trabajando nueve estudiantes en el consultorio. Todos los casos son revisados continuamente por la coordinadora. Angélica también organiza capacitaciones mensuales y cada año se trabaja un tema. En el 2009 fue «Vivienda para la población desplazada», este año es «Perspectivas de género». En los denominados semilleros los estudiantes se reúnen en compañía de la coordinadora para debatir sobre ese tema. Eso permite realizar artículos y ponencias que se publican en eventos.

La coordinadora también da tareas

La abogada recibe capitaciones por parte de la Red Derecho y Desplazamiento (ver cuadro de texto más abajo). En febrero del 2010 Angélica asistió junto con los/as 13 coordinadores/as al seminario-taller organizado por ILSA, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y el Consejo Noruego para Refugiados en VIH/Sida y Violencia Basada en Género, en las oficinas de ILSA en Bogotá. Para este año está planeado un encuentro más. Además, los coordinadores asisten mensualmente a conferencias virtuales.
Angélica da tareas académicas a los estudiantes. Tania, por ejemplo, realiza reseñas de sentencias y hace resúmenes de algunos casos. «Yo llegué por curiosidad al consultorio», relata Tania. «Trabajar aquí exige mucho compromiso académico y personal. Aquí llega mucha gente. La doctora me dijo al principio que no siempre iba a ser fácil», explica, subrayando la relación de confianza y respeto que existe entre Angélica y los estudiantes. «Hay personas que me cuentan historias muy tristes, que mataron al esposo, por ejemplo. Yo simpatizo, pero al mismo tiempo trato de ser siempre profesional.» La meta de Tania es «enamorar a los estudiantes del trabajo en el consultorio jurídico».
Ya casi es hora de almorzar. El señor campesino se está despidiendo para ir al minuto de Dios. «Me da pena ir para allá», dice. «Usted no está pidiendo, señor, está exigiendo su derecho», le afirma Angélica con una mirada firme.

La Red Derecho y Desplazamiento y los consultorios jurídicos
En el año 2005 ILSA dio impulso a la constitución de la Red Derecho y Desplaza-miento, RDD, y a los consultorios jurídicos. La RDD es un conjunto de 14 universidades en 13 ciudades del país que se articulan para construir estrategias que permitan acciones para la exigibilidad de derechos de la población en situación de desplazamiento. ILSA fue apoyada por la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. En el año 2007 se integró el Consejo Noruego para los Refugiados.
Las 14 universidades involucradas han creado programas especiales de atención y asistencia integral a la población en situación de desplazamiento forzado al interior de los consultorios jurídicos de las facultades de derecho. Son los estudiantes en derecho que con el apoyo de la coordinadora del consultorio asesoran las personas desplazadas. El asesoramiento es gratis. Los consultorios jurídicos tienen como finalidad asistir y orientar a dicha población para que pueda exigir sus derechos. Al mismo tiempo el programa aporta en la formación académica de los estudiantes en derecho que decidieron hacer su práctica en un consultorio jurídico mediante un acercamiento a la realidad nacional bajo un enfoque de derechos humanos. La RDD está conformada por las universidades de Antioquia, Autónoma de Bucaramanga, de Cartagena, Cooperativa de Colombia, Seccional Apartadó / Seccional Arauca / Seccional Barrancabermeja; del Ibagué; Libre / Sede Cúcuta; del Magdalena; del Meta, de Nariño, del Norte; Simón Bolívar / Sede Cúcuta y Universidad Tecnológica del Chocó.